Carrusel de parches y desorganización de la Dirección General de la Policía en las oficinas del DNI

El DNI es el documento que marca nuestra vida administrativa en casi la totalidad de gestiones que los ciudadanos hemos de realizar. Un documento que desde la Administración y la ley se nos exige tener en regla y que, a día de hoy y en la práctica totalidad del territorio nacional, para poder acceder al sistema de cita previa debemos esperar casi dos meses.

La destrucción de empleo público llevada a cabo por el Gobierno a lo largo de los últimos años ha tenido como consecuencia la pérdida de más de 1200 trabajadores y casi 700 puestos amortizados.

En plena avalancha estival de tramitaciones del Documento Nacional de Identidad, asistimos un año más al carrusel de excusas y parches que lanzan desde la Dirección General de la Policía. La desorganización se traduce en medidas aisladas que cada Jefatura va adoptando por su cuenta, sin tener presente la negociación con las organizaciones sindicales, los derechos de los trabajadores y, lo que es peor, sin solucionar el problema de fondo que supone la falta de personal.

En contra del tradicional cierre de las oficinas en horario de tarde durante el mes de agosto, la Jefatura Superior de Andalucía Occidental va a abrir en ese horario, así como los sábados, las dependencias de tramitación de Sevilla; sólo la Jefatura Provincial de Bilbao ofrece a los funcionarios trabajar entre 14:30 y 16: 30 en una jornada de “mayor dedicación” que se pagará acorde al acuerdo de productividad de 2006; por otra parte, desde la División de Documentación se está dando la instrucción de ofrecer las horas extraordinarias sólo a los funcionarios que hagan una mayor productividad diaria. La Jefatura Superior de Barcelona ya ha retirado la posibilidad de hacer “horas extraordinarias” a funcionarios en algunas de sus dependencias. Desde esta organización sindical nos oponemos frontalmente a que se “despachen” los documentos sin el tiempo necesario para que los funcionarios realicen los trámites necesarios de comprobación de datos que garantizan que la expedición se realice correctamente. La presión a la que se ven sometidos los trabajadores, la bajada de parámetros a los 12 minutos, la falta de personal, hace que muchas expediciones estén finalizando con errores en los documentos.

Es intolerable que, además de los parches y la política cortoplacista que se practica desde la DGP, cada Jefatura esté haciendo “la guerra por su cuenta” sin contar con los representantes de los trabajadores. Las medidas de la DGP suspenden y la cita previa se va a septiembre.

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